NADA ES IMPOSIBLE CUANDO SE CREE EN LAS PERSONAS.

En la vida de cualquier persona pueden surgir situaciones límite. Nadie está libre de ello. Pero cuando le ocurre a una persona especialmente vulnerable, los golpes pueden hacer incluso más daño.

Es lo que le ha ocurrido a una de las personas que apoyamos en la FUNDACIÓN TAU, que por circunstancias desgraciadas ha tenido que pasar muchos años de su vida en el psiquiátrico-penitenciario. Ese largo período acaba de finalizar y a partir de ahora su nuevo hogar será la Residencia SAMU San Sebastián, en Cantillana.

La enseñanza a recibir es que, ante problemas que parecen imposibles de resolver, se debe trabajar con todos los medios y estructuras para buscar una solución; que toda persona es recuperable y merece una nueva oportunidad, no importan sus limitaciones personales o el error cometido.

Desde estas líneas enviamos nuestro agradecimiento a todas las personas que le han acompañado y tratado en el psiquiátrico-penitenciario y a las que ya le han acogido en su nueva residencia.

Igualmente, a todas las instituciones que entregan su trabajo diario en favor de los más desamparados, llegue nuestra voz de ánimo y el mensaje de gratitud de todas las personas que apoyamos.