Cuando Paz y Bien decidió crear la Fundación TAU, tenía muy claro que junto a una integración laboral y puesta en marcha de servicios residenciales y viviendas tutelares, era necesaria la mejora de la imagen de las personas con discapacidad. No se podía avanzar si la sociedad en su conjunto seguía desconociendo las posibilidades del colectivo. Por eso hoy nos sentimos orgullosos de que se haya conseguido que nuestra sociedad reconozca las posibilidades sociales, laborales y culturales de nuestros jóvenes. El fruto de un trabajo en equipo, basado en la confianza y en los valores que guardan las personas con discapacidad.
Nuestros jóvenes están presentes en todos los sectores de la sociedad y ahora cuentan con una legislación que les apoya y protege sus derechos como ciudadanos plenos. Esto ha sido, y sigue siendo, un logro de tantísimas personas, padres, profesionales, instituciones, entidades… La sociedad en su conjunto se ha hecho eco de nuestro constante reclamo..
