APOYO SIN FRONTERAS NI DISTANCIAS.

Nuestras vivencias con las personas que apoyamos a veces encierran hermosas historias. Carmen lleva toda su vida a nuestro lado. Vive en la Residencia Oromana de Paz y Bien. Su única familia reside en Alemania y como es lógico, ella quiere pasar con ellos las fiestas navideñas.

Desde hace más de diez años, tenemos la misión especial de acompañarla allí para que pasen juntos esos días tan especiales. Al terminar su estancia, tenemos que recogerla y traerla de vuelta a Alcalá.

No es una misión fácil, pues los acompañantes han de ser personas habituadas a viajar al extranjero y ser capaces, no solo de afrontar cualquier eventualidad, sino de expresarse en otros idiomas.

Pese a las dificultades, son vivencias muy gratificantes. La ilusión del camino, la mirada de Carmen a su hermana apenas se encuentra con ella en el aeropuerto e incluso la tristeza de la despedida hasta el verano.

Vaya desde aquí nuestro agradecimiento a la familia, que lo pone todo muy fácil y a los miembros de nuestro equipo humano y voluntariado que la han acompañado en tantas ocasiones.