MEDALLA DE LA CIUDAD DE SEVILLA PARA LA ASOCIACIÓN PAZ Y BIEN

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Hace escasos días recibíamos la buena noticia de parte de Juan Ignacio Zoido, Alcalde de nuestra ciudad, del reconocimiento a la Asociación Paz y Bien con la concesión de la Medalla de Sevilla “por su incansable y fecunda labor en favor de los más necesitados de la sociedad y su vinculación con la ciudad de Sevilla”. Durante esta semana, son muchas las experiencias que hemos podido compartir y, a través de estas líneas, queremos sumarnos de manera muy especial a la celebración, sólo al alcance de instituciones y personalidades que han marcado su impronta en la historia de nuestra ciudad.

Cómo todos sabéis, el origen de nuestra Fundación lo encontramos en Paz y Bien, institución precursora de numerosos servicios en pro de aquellos que han requerido algún tipo de soporte a lo largo de su vida, siendo una de las “ramas” que ha fecundado nuestra institución. TAU siempre ha visto en la Asociación a su hermano mayor, a quién admira profundamente, no sólo por los hitos conseguidos a lo largo de su trayectoria, sino por la humanidad con la que cada día se enfrenta a una realidad de la que sólo trata de derribar los muros que otros construyen; ahí encuentras su verdadera fuerza, aquello que Pepi Romero en muchas ocasiones nos ha recordado a todos: “cuando una persona entra en la Asociación Paz y Bien, su discapacidad se queda en la puerta”. Esa es la evidencia que encuentras en cada servicio, en cada centro, en cada profesional; en Paz y Bien se respira verdad, lealtad, compromiso, valores con los que todos adornamos continuamente nuestros discursos pero que, difícilmente, luego se constatan en el día a día.

Semanas atrás leía una maravillosa reflexión de un amigo acerca de la figura de Lorca que finalizaba con la frase “Bernarda será eterna..”, la cual considero se ajusta a la figura de Rafael Pozo, y a su “filosofía de vida”, que nos ha transmitido a todas las personas que, de una manera u otra, compartieron, compartimos y seguiremos compartiendo, esa lucha por la igualdad de todas las personas, con independencia de los apoyos que puedan necesitar. Sólo basta con referenciar un dato que os sorprenderá: muchos de los derechos y valores que actualmente defendemos los profesionales que abrazamos la Convención de Derechos de las Naciones Unidas para las personas con discapacidad formaban parte de esta “filosofía” de la que os hablaba antes, especialmente en los años 70 y principios de los 80, contexto en dónde no resultaba tan fácil enfrentarse a la realidad social cómo afortunadamente podemos hacer en la actualidad.

Os propongo que os acerquéis a Paz y Bien con la mentalidad de un descubridor de la Edad Media, con ansias de impregnarte de su experiencia y saber hacer, de asimilar como conjugar profesionalidad y humanismo sin alejarnos del compromiso ético con la persona; recuerdo una frase que le decía a mis compañeros de TAU hace años antes del comienzo de una reunión con mi amigo y compañero José Luís Gordillo: “llevad lápiz y papel y tomad nota”. Compartir, compartir, compartir.

Tan breves líneas no hacen justicia al gran reconocimiento que supone recibir la Medalla de la ciudad de Sevilla; os acompañaremos el próximo día 30 de mayo embargados por una emoción que, difícilmente, se puede explicar con palabras. Y recordad que siempre nos miraremos en Paz y Bien con una complicidad que sólo nosotros conocemos.

Un abrazo de vuestro hermano.

Israel Montes