Fundación Tutelar TAU

GESTOS DE FAMILIA

Detrás de cada persona hay un mundo de emociones, de vínculos y de esperanzas. La historia de la Fundación Tau es la historia de cada uno de nosotros, de esta gran familia que formamos, de nuestras decisiones y nuestros afectos. Para las personas con discapacidad intelectual a las que apoyamos no sólo somos defensores de derechos, sino garantía de su dignidad, de su autonomía y, por qué no, de sus anhelos.

Sirva como ejemplo este ´Cuento de Navidad´:

Joaquina González cuenta con el apoyo de TAU. Aunque es jiennense, desde hace años vive en la Vivienda Tutelada Antares, de la Asociación Paz y Bien de Sevilla. Paqui y Mariano, sus hermanos, y Francisca, su madre, aún viven en Jaen. Son una familia muy unida pese a las distancias que les separan. Tienen contacto telefónico cada semana y cuando es posible, los técnicos apoyamos en los encuentros familiares. Desde que Francisca empezó a vivir en la Residencia de Mayores Los Olivos, en Beas de Segura, Jaén, estas citas familiares se concertaban allí. Joaquina tiene que hacer un recorrido de 680 Kms, siete horas de camino, para ir y volver de ver a su familia. También sus hermanos: Paqui se desplaza desde Alcalá la Real acompañada por sus técnicos de la residencia donde vive, FAISEM, y Mariano, que vive en el domicilio familiar, desde Vados de Torralba, con el apoyo y gestión de los técnicos de la propia residencia Los Olivos.

 Estos encuentros son la descripción de la felicidad. Disfrutan al verse, se emocionan desde el primer momento al último de la visita, les cuesta separarse cuando toca marcharse… los técnicos que estamos presentes lo observamos emocionados y sentimos con ellos. El encuentro en Navidad, por las circunstancias que todo conocéis, no se hacía desde hace tiempo pero este año, pese a todas las dificultades, hemos hecho lo posible porque se celebre. Cuando los hermanos llegan a la Residencia Los Olivos de Beas de Segura son acogidos con los brazos abiertos. Fue una visita llena de sorpresas, de regalos de navidad y de detalles. Estaban maravillados.

 Tanto Mari Cruz, la técnica de FAISEM, como Irene, referente de Joaquina en TAU, se sentían totalmente agradecidas por la atención y el cariño de la Residencia así como orgullosas por el esfuerzo común entre todas las entidades implicadas. Son tiempos para construir juntos, para tender puentes, para sumar.

Estas historias son el verdadero patrimonio de la Fundación Tau. Los afectos son parte de la dignidad de las personas. También existen necesidades anímicas. A Joaquina aún le dura la felicidad tras ver a sus hermanos y a su madre. Igual que a nosotros. Somos una gran familia para todo, para los malos y para los buenos momentos. Crecemos juntos. Soñamos de la mano.

Pie de foto: Se cumplió el protocolo a rajatabla. En las imágenes, Joaquina, Paqui, Mariano y su madre Francisca en la Residencia Los Olivos donde se produjo tan emocionante encuentro.